El Instituto Mexicano del Seguro Social se consolida como la institución de protección social y salud más grande de América Latina, al alcanzar una cobertura histórica de 78 millones de personas bajo su esquema general.

De acuerdo con los informes de la Dirección General del instituto, el IMSS registró un incremento de 9.9 millones de usuarios adicionales en comparación con el cierre de 2018. Este repunte obedece principalmente a la formalización del empleo y a la incorporación masiva de nuevos sectores laborales.
? 22.7 millones de trabajadores formalmente asegurados.
? La integración obligatoria de más de 130 mil personas trabajadoras del hogar.
? La adscripción de 845 mil trabajadores independientes y 1.39 millones de repartidores y conductores de plataformas digitales
En volumen de atención anual, la demanda se traduce en cifras inmensas, durante el último año, la institución otorgó 104.6 millones de consultas de Medicina Familiar, 29.6 millones de consultas de especialidad y efectuó 1.79 millones de procedimientos quirúrgicos, incrementando en 14 millones los servicios médicos otorgados respecto a periodos anteriores.
Un presupuesto billonario absorbido por pensiones
Para hacer frente a estas obligaciones, el gasto asignado al IMSS dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) superó de manera histórica la barrera de los 1.47 billones de pesos, aunque la cifra representa casi el doble de lo asignado en 2019 (cuando recibía cerca de 740 mil millones), analistas y reportes financieros señalan un severo "estrangulamiento" operativo.
La principal razón es estructural: más del 60% del presupuesto total neto es absorbido por el Régimen de Pensiones y Jubilaciones (asociado a la Ley de 1973 e invalidez o vejez). Al destinarse la mayor proporción de las cuotas obrero-patronales y de las transferencias del Gobierno Federal al pago de pensionados, el margen destinado estrictamente a la operación médica directa ?compra de medicamentos, insumos hospitalarios y contratación de personal? opera bajo una constante racionalización de recursos.
Adicionalmente, el gasto por beneficiario expone disparidades en el sector: mientras que el IMSS general eroga un gasto per cápita estimado en MXN $9,635 anuales por derechohabiente, su modelo hermano de cobertura abierta, el IMSS-Bienestar (que atiende a población sin seguridad social formal), dispone de aproximadamente MXN $4,000 por persona
Infraestructura en marcha ante el rezago
Para contener el desborde en las salas de espera y la postergación de cirugías, las autoridades federales mantienen un plan de infraestructura que contempla la operación y edificación de 47 hospitales nuevos.
La meta institucional apunta a resarcir el déficit histórico de camas mediante la adición de nuevas instalaciones en estados con alta saturación, tales como Guanajuato, Baja California, Sinaloa y Michoacán, con el objetivo de acelerar los tiempos de atención ante un padrón que no detiene su crecimiento.