Una jornada nacional de protestas contra el aumento del costo de vida y las deficiencias en los servicios públicos dejó este sábado al menos 272 personas detenidas en Francia, de acuerdo con el Ministerio del Interior. Las movilizaciones reunieron a estudiantes, sindicatos y colectivos sociales, mientras se registraron enfrentamientos con policías en París, Marsella y otras ciudades.
Policía interviene durante manifestaciones
En París, agentes antidisturbios utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a grupos de manifestantes que lanzaron objetos y fuegos artificiales en la plaza de la República.
Durante los enfrentamientos también se registraron incendios de vehículos y daños a establecimientos comerciales, mientras las autoridades desplegaron operativos para recuperar el control de las vialidades.
La Prefectura de Policía había informado previamente sobre detenciones relacionadas con la portación de objetos prohibidos y acciones contra instalaciones de medios de comunicación.
Movilizaciones se extienden por Francia
Las protestas también alcanzaron Marsella, Lyon, Toulouse y Angers, donde se reportaron bloqueos, daños materiales y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
El Ministerio del Interior atribuyó parte de los incidentes a grupos encapuchados involucrados en saqueos, ataques contra agentes y daños a edificios públicos.
Sin embargo, participantes de las movilizaciones señalaron que la mayoría de las concentraciones fueron pacíficas y responsabilizaron de los disturbios a grupos ajenos a las principales convocatorias.
Reclaman mejores condiciones económicas
Las manifestaciones surgieron del descontento por el incremento de precios, la pérdida del poder adquisitivo y las deficiencias en los servicios educativos.
A las protestas estudiantiles se incorporaron integrantes del movimiento de los chalecos amarillos, conocido por sus movilizaciones contra los impuestos a los combustibles desde 2018.
Organizaciones sindicales también respaldaron las concentraciones para exigir mejores salarios y condiciones laborales.
El gobierno francés desplegó miles de policías y gendarmes para vigilar las manifestaciones y evitar bloqueos en instalaciones estratégicas.
Las autoridades mantienen seguimiento de los incidentes, mientras continúan las demandas sociales relacionadas con el costo de vida y la calidad de los servicios públicos.

