La violencia desbordada en Chilapa, Guerrero, es apenas un ejemplo del control que los grupos del crimen organizado tienen en el territorio nacional.
De acuerdo con documentos difundidos por el grupo de hacktivistas Guacamaya, en al menos mil 820 municipios de los dos mil 478 que hay en el territorio, opera por lo menos un grupo criminal.
Esto significa que en tres de cada cuatro municipios y alcaldías del país, hay presencia criminal.
Y es que el crimen organizado fue tomando el control territorial ante la debilidad del Estado mexicano, la complacencia y complicidad de diferentes gobiernos en todos sus niveles, comenzado por el eslabón más débil, que es el municipal.
"Entonces, no solo por el tráfico de drogas, sino por la extorsión, el secuestro y otra serie de delitos que llegan a ser 22 según Naciones Unidas, de tal manera que sí una de estas erogaciones que hacen es la compra de autoridades locales", asegura José Reveles Morado, periodista y escritor especializado en temas de narco.
Durante décadas, los grupos criminales han logrado corromper las estructuras de poder, desde policías municipales, hasta altos funcionarios de gobierno.
Pasaron de la imposición de candidatos a presidencias municipales y diputaciones locales, a la imposición de personas responsables de la seguridad, obras públicas y tesorerías municipales.
Reveles Morado, tiene seis décadas de experiencia como reportero, de las cuáles cuatro ha dedicado a investigar y publicar sobre las diferentes mafias criminales, destaca que esta estrategia de control territorial.
"Es más en lugares muy pequeños, con 15, 18 policías hasta se daban el lujo de pagar la nómina por un lado para que le sirvieran. Exigían a los alcaldes y a los síndicos la entrega de obra pública. ¿Por qué? Porque tienen la maquinaria, tienen la posibilidad de hacerlo y tienen el dinero para hacerlo también".
Casos destacados como el de Hernán "N", ex secretario de seguridad en Tabasco, acusado de ser el líder de la banda criminal conocida como "La Barredora", o las recientes acusaciones contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya son claros ejemplos del nivel de la presencia del crimen entre las autoridades mexicanas.
"La compra de autoridades en lo que está detrás de la acusación en este momento de 10 funcionarios de Sinaloa, empezando por el gobernador Rubén Rocha Moya, que está siendo pedido en extradición por Estados Unidos por una carta de una corte de Nueva York", recuerda el veterano reportero.
¿CUÁLES SON LOS GRUPOS CRIMINALES DOMINANTES?
El Gobierno de México reconoce a los grupos de Sinaloa y Jalisco como los dominantes, tanto en presencia territorial, como en diversificación de negocios criminales.
Pese a la lucha interna que desde 2024 mantienen las facciones de Los Chapitos y Los Mayitos del grupo de Sinaloa, y a la muerte del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación de Jalisco a inicios de 2026, las autoridades aún reconocen su capacidad de fuego, operativa y corruptora.

Existen grupos con presencia local y regional, como La Familia Michoacana, que opera en los territorios de Michoacán, Estado de México y Guerrero; la Unión Tepito, con presencia en Ciudad de México y la zona conurbada del Estado de México; o el Cártel del Golfo, que mantiene operaciones en Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz.
Aunque también sobreviven organizaciones como los cárteles unidos en Michoacán, y los de Juárez y Tijuana.
Lo que destaca es que Ciudad de México es la entidad federativa donde operan la gran mayoría de bandas criminales identificadas por las autoridades tanto de México como de Estados Unidos.
"Ellos dominan en 25 o 27 estados del país, de los 32 del país, incluso en la Ciudad de México, aunque aquí está la Unión Tepito, pero aquí dominan también esos están presentes en enviados de Jalisco Nueva Generación y de Sinaloa", dice José Reveles.
En su Evaluación nacional de la amenazas de las drogas 2025, la agencia contra las drogas de Estados Unidos, la DEA, coloca al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación como los más poderosos y con mayor presencia territorial.
Los cárteles del narcotráfico mexicano, reconocidos como grupos terroristas por el gobierno de Estados Unidos, están entre los principales proveedores de drogas en el mundo, con lazos con mafias criminales de Rusia, China y países del este de Europa, así como con redes de distribución en prácticamente los 50 estados de la unión americana, según el documento de la DEA.

En total fueron seis las organizaciones mexicanas catalogadas como terroristas por la administración de Donald Trump el 20 de febrero de 2025, contra las que está dirigida gran parte de su estrategia de combate al tráfico ilícito de drogas y que supone el uso de la fuerza militar.
SINALOA
Pese a la guerra intestina, el cártel de Sinaloa, según la DEA, sigue siendo uno de los grupos criminales más poderosos de México, con presencia en todo el territorio nacional, especialmente en los estados del Noroccidente, en el sureste, Morelos y Ciudad de México.
Las facciones enfrentadas de Los Chapitos y Los Mayitos, mantienen relaciones criminales en 40 países tanto en Europa, África y Sudamérica, y en prácticamente los 50 estados de la Unión Americana.
"Los dos grupos más poderosos que son el cártel de Sinaloa y el cártel de Jalisco Nueva Generación, muy posiblemente van a experimentar cambios porque los chapitos, los dos que siguen operativos en Sinaloa, en México todavía, que son Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, están negociando con Estados Unidos su posible entrega", explica Reveles Morado.
Este grupo criminal es responsable de la producción, trasiego y venta de mariguana, cocaína, metanfetaminas y fentanilo, así como del tráfico de armas desde Estados Unidos y en menor medida, con narcotraficantes y ex guerrilleros en Colombia.
De acuerdo con la agencia Insight Crime, esta banda criminal también se dedica a la extorsión de pequeños comerciantes hasta grandes empresas mineras o agroindustriales, además del tráfico de personas y secuestro.
Aunque los principales líderes del grupo criminal, Joaquín Guzmán Loera e Ismael Zambada Niebla y varios de sus hijos, se encuentran en prisiones de Estados Unidos, las operaciones del cártel no se han detenido, aunque están debilitadas debido a la lucha que mantienen las facciones de Chapitos y Mayitos, reconoce el informe de la DEA.
JALISCO
Tan poderoso como el Cártel de Sinaloa está el de Jalisco Nueva Generación, fundado por Nemesio Oseguera Cervantes, luego de traicionar a Ignacio Coronel, quien fuera líder del grupo de Sinaloa en el Estado de Jalisco.
Los reportes de la DEA indican que este grupo criminal tiene presencia en todo el país, especialmente en las zonas del Bajío, Occidente, Noreste y parte del Sureste, pero también en 40 países, entre ellos Estados Unidos.

Las principales actividades de este grupo están enfocadas a la producción y venta de drogas sintéticas como cocaína y metanfetaminas, además de amplias redes de lavado de dinero, extorsión y tráfico de armas.
Este grupo se caracterizó en años recientes por el uso de drones con explosivos y la siembra de minas terrestres para contener las operaciones de fuerzas militares y policiales.
El 22 de febrero de 2026, su máximo líder, Nemesio Oseguera, habría sido abatido durante un operativo en una zona exclusiva del municipio turístico de Tapalpa, en Jalisco.
A diferencia del grupo de Sinaloa, tras la caída de Oseguera Cervantes, no se ha identificado una lucha intestina por el control, aunque las autoridades federales no han confirmado que sus actividades hayan disminuido y menos cesado, gracias a su sistema de delegar responsabilidades en líderes locales, sistema identificado por la DEA como de "paraguas".
"Lo que hace el cártel de Jalisco nueva generación después de la liquidación del líder histórico que era José Oseguera Cervantes, pues no hay sucesor visible porque el que estaba muy cercano, que era el jardinero Audías Flores, pues está capturado", comenta el periodista Reveles.
Sobre este grupo, Insight Crime asegura que estuvieron detrás del asesinato del ex gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval y del supuesto atentado contra Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, cuando era jefe de la policía en Ciudad de México.
Y hay otros grupos con operaciones menores, como recuerda José Reveles.
Y ya después de estos dos grupos que son los principales, continúan los del Golfo los de Juárez, lo que es el cártel de noreste que sustituyó a los Zetas, la familia Michoacana, este y los cárteles unidos también en las mismas zonas en Michoacán y podríamos añadir hay quien añade a la Unión Tepito".
NORESTE
El grupo del noreste nació en la segunda década de este siglo, con remanentes de los zetas y se mantienen en conflicto permanente contra el grupo del Golfo, a veces en alianza con el grupo de Sinaloa, particularmente con la facción de los mayos.
Esta banda criminal tiene presencia importante en Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas, con alianzas con las mafias en los estados de Texas y Nuevo México, para el trasiego de drogas y el tráfico de personas en la frontera, aunque también tienen operaciones de lavado de dinero en Ciudad de México.

GOLFO
El cártel del Golfo es un grupo criminal vigente pese a la caída de sus principales líderes, Juan García Ábrego y Osiel Cárdenas Guillén en décadas anteriores y mantiene sus operaciones de trasiego de drogas, armas, secuestros y extorsión en los estados de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz y CDMX, aunque debilitado y dividido, pero con fuerte arraigo en esta región noreste del país y con alianzas con bandas criminales en el sur de Texas y Georgia.

Durante los años ochenta, este grupo tuvo una alianza estratégica con el cártel colombiano de Cali, para llevar cocaína a Nueva York y Los Ángeles.
Según la DEA, el grupo del Golfo tiene presencia en Texas, Oklahoma, California, Nebraska, Virginia, Pensilvania y New York y además de la venta de drogas, controlan el tráfico de personas que entran por territorio texano, además de que están involucrados en lavado de dinero, extorsión y robo de combustible.
Reportes oficiales indican que tienen control de las aduanas de Nuevo Laredo y los puertos de Altamira y Madero.
FAMILIA MICHOACANA
La llamada familia michoacana es un grupo criminal que surgió para enfrentar a los zetas y mantiene presencia en los estados de México, Michoacán y Morelos y tienen el control del puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, estratégico para la importación de precursores químicos para la producción de drogas sintéticas como fentanilo y metanfetaminas, además de que tienen el control de la zona turística de Ixtapa-Zihuatanejo, Guerrero.
Este grupo tomó el control de zonas que estaban bajo influencia de los hermanos Beltrán Leyva, antiguos aliados del grupo de Sinaloa.

A finales de la década de 2010, se dividieron en dos facciones, la familia michoacana y los caballeros templarios, aunque en años recientes se han ido reconstruyendo, debido a la caída de Servando Gómez Martínez "La Tuta", quien encabezó la creación de los templarios.
Los reportes de la DEA indican que la familia michoacana controla las rutas de las drogas en las costas este y oeste de Estados Unidos, de California a Óregon y de Florida a Nueva York y tienen alianzas con pequeños distribuidores de drogas en la zona oriente de Ciudad de México.
Uno de los negocios más lucrativos de este grupo criminal, está en la extorsión hacia productores agrícolas de la región, especialmente productores de aguacate, limón y zarzamora, importantes productos de exportación hacia Estados Unidos y Asia. Esta mafia impone precios, cuotas de compra, y establece incluso las fechas de pizca y se asumen como los únicos intermediarios, lo que ha generado una crisis en el campo, particularmente en el estado de Michoacán.
Son también responsables de extorsionar a empresas mineras, refresqueras y controlan la venta de materiales de construcción en la región de Tierra Caliente, que integran más de 40 municipios de los tres estados de su zona de influencia.
CÁRTELES UNIDOS
El grupo de cárteles unidos es una alianza criminal de varios grupos pequeños como los viagras, cártel del abuelo, blancos de Troya y algunos que se separaron de los templarios.
Esta alianza nació precisamente para enfrentar a los templarios, pero sin reunirse con sus anteriores aliados de la familia michoacana.
Algunos grupos como los viagras tuvieron su origen en los grupos de autodefensa que surgieron a mediados de la década de 2010 y que incluso recibieron apoyo y financiamiento por parte del gobierno del ex presidente Enrique Peña Nieto.
Estos grupos mantienen el control de las extorsiones en la meseta purépecha de Michoacán y en los límites de la región de Tierra Caliente y se enfrentan constantemente con el grupo de Jalisco y la familia michoacana.
Sin embargo, tienen control en rutas de trasiego de precursores químicos para la fabricación de drogas sintéticas que llegan a Estados Unidos, de acuerdo con los reportes de la DEA, además de controlar secuestros y extorsiones de campesinos, productores agrícolas, comerciantes y manejan el negocio de la tala clandestina.
El gobierno de Estados Unidos los acusa directamente de haber amenazado a inspectores del Departamento de Agricultura que acudieron a realizar sus labores en las zonas aguacateras de Michoacán.
OTROS GRUPOS
Los seis grupos criminales anteriores son los que están en el ojo de atención de las autoridades antidrogas de Estados Unidos, pero existen otros grupos minoritarios que cuentan con operaciones importantes en zonas específicas de México.
Entre estos está la unión Tepito, la principal mafia que controla el mercado de drogas, armas, contrabando de mercancías, extorsión y asesinatos por encargo en la Ciudad de México.
En la misma capital del país sigue operando el cartel de Tláhuac, antiguos aliados de los Beltrán Leyva, que controlan el flujo y venta de drogas en las alcaldías de Tláhuac, Xochimilco, Iztapalapa, Tlalpan y Álvaro Obregón, con alianzas ocasionales con la familia michoacana y los ardillos, que operan en Guerrero.
Los ardillos y los tlacos, son grupos que se separaron del cartel de los Beltrán Leyva y ahora se encuentran enfrentados por el control de las rutas de la droga en el norte de Guerrero y sur de Morelos.
"Los ardillos que a su vez son derivados de los Beltrán Leyva, como la barredora, el cártel independiente de Acapulco, los tlacos, etcétera. Entonces hay zonas en donde hay pequeños grupos que no necesariamente responden a los intereses de Sinaloa o del cártel de Jalisco Nueva Generación, pero que están actuantes", comenta Reveles.
Los ardillos operan en la capital de Guerrero, Chilpancingo, y de allí hacia la zona de Iguala y Taxco, el puerto de Acapulco; Cuernavaca y Cuautla, Morelos.
En tanto, los tlacos operan desde Chilpancingo hacia la región de la Montaña de Guerrero, la zona de la Costa Grande, y los límites con los estados de Puebla y Oaxaca; mantienen su centro de operaciones en el municipio de Chilapa.
En Guanajuato opera el grupo de Santa Rosa de Lima, que tiene como principal actividad el robo de combustible, aunque también controlan las rutas de la droga entre los estados de Querétaro y Guanajuato, hasta la zona sur de Jalisco.
Al norte del país, persisten grupos criminales asociados a los antiguos cárteles de Juárez, Chihuahua, y Tijuana, Baja California, que han optado por pactar con los grupos de Jalisco y Sinaloa, para permitir el paso de drogas y personas en estos puntos fronterizos con Estados Unidos.
Sin embargo, para el experimentado reportero, José Reveles, a la pérdida del control territorial por parte del Estado, se suma el sometimiento de la población civil.
"Aquellos grupos que tienen sometida a las poblaciones en lo que el experto Edgardo Buscaglia llamaba vacíos de poder. Entonces, estamos hablando de un dominio silencioso, digamos, de los grupos criminales sobre la vida cotidiana de los mexicanos y esas y estos vacíos de poder que hay en lugares donde quien gobierna no es quien fue electo en las urnas, sino los cacicazgos que se conviertan que se conviertan luego en grupos criminales más extensos".
Y lo que no ha hecho la autoridad es reducir su capacidad financiera. En vez de sólo atacar o buscar a los cabecillas, el gobierno debería concentrarse en las finanzas criminales.
"Tienen tanto dinero los cárteles que si tú les encierra, matas o deportas a 100 sicarios, pues ellos contratan 200 mañana. No hay problema. Entonces, la parte débil del ataque a los grupos criminales es el dinero. No se le da seguimiento y no se les incauta".
Y José Reveles confirma lo que Meganoticias documentó sobre operaciones sospechosas de dinero que entraban al país como remesas.
"Es muy posible que los cárteles en una operación hormiga depositen en bancos de Estados Unidos como si fueran remesas para familiares y que en realidad se esté recibiendo parte de ese dinero ya lavado de esa manera este en México".