En medio de la tragedia que sacudió al norte de Nepal, surgen historias de esperanza. Una niña de seis años fue rescatada con vida este sábado en Timure, luego de permanecer cerca de 60 horas atrapada bajo los escombros que dejó a su paso la riada.
Aunque cada vez son menos las posibilidades de encontrar sobrevivientes, los trabajos de rescate se aceleran para ayudar a los cientos de personas que permanecen debajo de los escombros.
Los equipos de voluntarios y especialistas tuvieron que abrirse paso a mano entre piedras, maderas, planchas metálicas y fragmentos de estructuras acumuladas por la corriente hasta alcanzar el estrecho hueco donde la pequeña había quedado atrapada.
La menor salió en brazos de los rescatistas con el cuerpo inerte y aparentemente inconsciente, mientras varios agentes la sostenían y la alejaban de una zona cubierta por barro y escombros.
Recibió atención de los socorristas y logró recuperarse, imágenes la muestran abrigada y recibiendo alimento en un puesto de seguridad próximo a Timure.
Luego de varios días, el barro, las rocas y los restos de viviendas en algunos puntos comienzan a secarse y compactarse, lo que obliga a retirar el material lentamente y reduce las posibilidades de encontrar personas con vida bajo el lodo y los escombros.