Un total de 36 clínicas han sido suspendidas de manera parcial en Sinaloa entre 2023 y el primer semestre de 2026 tras detectarse anomalías operativas, riesgos de infección e infraestructura deficiente en el sector médico privado.
De acuerdo con datos estadísticos oficiales de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Sinaloa (Coepriss), en este periodo el organismo regulador ha concretado 162 visitas de verificación, identificando sistemáticamente establecimientos que operan al margen de la ley.
En lo que va del año 2026, la tendencia de riesgo se mantiene sin freno. En apenas 25 visitas realizadas, la Coepriss ya ha tenido que aplicar 8 medidas de seguridad inmediatas. Las observaciones vigentes repiten el patrón de alarma: clínicas operando sin permisos ni licencias básicas, falsos especialistas al frente de los procedimientos y el uso de "insumos no aptos para su consumo", consolidando un mercado negro de la salud que prolifera a través de redes sociales evadiendo la fiscalización sanitaria en la entidad.
"Unas con aseguramiento de producto porque el producto no cuenta con registro sanitario y otras en el tema de quirófanos, tanto por infraestructura como por el personal, por su perfil profesional", citó la titular de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa (COEPRISS), Beatriz Aguilar Monroy.

El desglose histórico revela que el año con mayor despliegue de supervisión fue 2023 con 69 visitas, marco en el cual se ejecutó un operativo especial en el municipio de Ahome. Dicha intervención derivó en el desmantelamiento de una clínica clandestina que pretendía operar bajo la fachada de un "Spa", además de documentarse la constante presencia de "personal médico sin el perfil adecuado" para realizar los servicios de especialidad ofrecidos.
"Que revisemos que las clínicas cuenten con sus licencias sanitarias al igual que el profesional de la salud que te va a intervenir cuente con sus permisos y el perfil médico", citó.
Durante los años 2024 y 2025, las alertas técnicas de la autoridad sanitaria se recrudecieron al detectar deficiencias críticas de infraestructura y, de manera alarmante, "contaminación cruzada en áreas críticas" (como quirófanos o salas de recuperación), una condición que expone directamente a los pacientes a infecciones bacterianas letales o secuelas permanentes.
En estos dos años se verificaron 40 hospitales, se realizaron 138 visitas por parte de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y se suspendieron de manera parcial operaciones en 25 hospitales.