El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encontró responsables de los resultados adversos del Partido Republicano en las elecciones intermedias: el gobernador de Texas, Greg Abbott, y la guerra contra Irán. Tras la derrota de candidatos republicanos en territorio texano, el mandatario cuestionó el desempeño de Abbott y reconoció que el conflicto en Medio Oriente pudo influir en el voto de los estadounidenses.
Arremete contra Greg Abbott tras derrota en Texas
Tras confirmarse la victoria de la demócrata Gina Hinojosa en Texas, con una amplia ventaja, Trump responsabilizó al gobernador Greg Abbott por el resultado y lo acusó de haberse convertido en un republicano únicamente de nombre durante los últimos seis meses.
A través de su plataforma Truth Social, el presidente aseguró que Abbott regresó a su "fórmula original", estrategia que, según afirmó, no dio buenos resultados.

En otra publicación, Trump adelantó que se convertiría en un experto en política para analizar las razones por las que los candidatos ganaron o perdieron durante la jornada electoral.
El mandatario también difundió una imagen de su tradicional gorra roja, pero con la palabra "VETO" en letras blancas, en una referencia a su intención de obstaculizar la labor del Poder Legislativo.
Los resultados electorales también favorecieron al demócrata James Talarico en la contienda por un escaño en el Senado por Texas, frente al republicano Ken Paxton, pese a las numerosas visitas que Trump realizó al estado para respaldar a los candidatos de su partido.
Trump reconoce que la guerra en Irán influyó en el voto
El presidente estadounidense también atribuyó parte del revés republicano al conflicto militar con Irán.
En entrevista con Fox News, Trump reconoció que la guerra pudo influir en el resultado electoral, aunque defendió las acciones de su administración en ese país.
"Creo que en parte se debió a Irán, pero al mismo tiempo, la gente entendió la importancia de lo que he hecho con Irán", afirmó.
El republicano también reconoció el trabajo de los demócratas durante la contienda, al señalar que hicieron una buena campaña y lucharon con determinación.
Ante los resultados, Trump aseguró que no debía sentirse culpable por las derrotas de los candidatos republicanos.