El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a defender los aranceles a los automóviles fabricados en México y aseguró que su política comercial está impulsando la llegada de inversiones a territorio estadounidense. Durante un mitin en Lubbock, Texas, aseguró que las empresas automotrices están trasladando sus operaciones desde México hacia Estados Unidos.
Trump presumió el gravamen del 25% aplicado a los automóviles fabricados en México y sostuvo que su estrategia comercial ha beneficiado a la economía estadounidense.
"Ahora, todas se están marchando de México para instalarse aquí", afirmó al referirse a las empresas automotrices.
El mandatario advirtió que las compañías que mantengan su producción fuera de Estados Unidos tendrían que enfrentar aranceles de entre 25% y 50%, con lo que justificó su presión para atraer la fabricación de vehículos al mercado estadounidense.
Trump pone a Toyota como ejemplo
Como parte de sus argumentos, el presidente estadounidense aseguró que Toyota está invirtiendo 3 mil 600 millones de dólares para trasladar producción de México a Texas.
Trump atribuyó la supuesta decisión a su advertencia de que las automotrices no podrían fabricar vehículos en México o Canadá e introducirlos al mercado estadounidense sin pagar aranceles.
Sin embargo, la cifra y el alcance del supuesto traslado fueron presentados por Trump durante el mitin y requieren corroboración independiente para establecer si corresponden a una inversión nueva, a proyectos previamente anunciados o a un cambio efectivo de producción.
México busca reducir el impacto de los aranceles
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó de unilateral la imposición de los aranceles automotrices en marzo de 2025. La mandataria sostuvo que la medida perjudica la integración productiva entre ambos países y no fortalece el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En tanto, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó el 19 de octubre que el Gobierno mexicano presentó argumentos técnicos para solicitar una reducción de los gravámenes.
Negociaciones abiertas y presión sobre la industria automotriz
Las declaraciones de Trump vuelven a colocar al sector automotriz en el centro de las tensiones comerciales entre México y Estados Unidos. La industria depende de cadenas de suministro integradas entre ambos países, por lo que los aranceles pueden elevar costos y modificar las decisiones de producción e inversión.
Mientras continúan las negociaciones, el desafío para México es conseguir mejores condiciones comerciales y reducir el impacto de los gravámenes sobre la industria, el empleo y la competitividad de las exportaciones automotrices.