El programa La Escuela es Nuestra ha destinado recursos a escuelas en Baja California Sur. Sin embargo, algunos planteles aún presentan problemas en servicios básicos, lo que afecta las condiciones de aprendizaje
El programa "La Escuela es Nuestra", impulsado por el Gobierno de México, mantiene su objetivo de mejorar las condiciones de planteles de educación básica y media superior mediante la asignación directa de recursos.
En Baja California Sur, estos apoyos han representado un alivio para el mantenimiento de infraestructura educativa, aunque persisten necesidades en diversos planteles.
En La Paz, la Secundaria Técnica 13 "Alberto Andrés Alvarado Arámburo" se encuentra a la espera de recibir 600 mil pesos para realizar mejoras en infraestructura y equipamiento.
La directora, Celia Romero, señaló que el recurso será aplicado en coordinación con un comité de padres de familia, quienes participan en la toma de decisiones y supervisan su correcta ejecución. "En esta ocasión hablamos del proyecto que estamos haciendo con el comité de padres, dirigido hacia la seguridad y un poco más de equipamiento, como computadoras, cañones y otros equipos que ya están obsoletos", explicó.

Cobertura del programa en el estado
Durante 2025, el programa destinó apoyos a 269 planteles en Baja California Sur, con una inversión total de 106 millones de pesos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Bienestar.
La distribución de los apoyos ubica a La Paz como el municipio con mayor número de escuelas beneficiadas, con 111 planteles, seguido de Los Cabos con 57, Comondú con 49, Mulegé con 42 y Loreto con 10.
Estos recursos han permitido atender diversas necesidades en los centros educativos, principalmente en mantenimiento, equipamiento y servicios básicos.
Persisten fallas en servicios básicos
A pesar de los avances, algunas escuelas continúan registrando problemas, particularmente en el suministro eléctrico, lo que afecta el uso de sistemas de ventilación en temporadas de altas temperaturas.
Padres de familia han señalado que estas condiciones impactan directamente en el desarrollo de las actividades escolares.
Elsa Cosío, presidenta de la sociedad de padres de familia de la primaria Francisco Cota Moreno, indicó que se trata de una problemática recurrente. "Sí ha habido mucha afectación. Si nos ponemos en el lugar de los niños, la infraestructura ya no es la misma, hace más calor y ya no es como antes que con abanicos era suficiente", expresó.
Aunque los apoyos han permitido mejoras en diversos planteles, las condiciones actuales evidencian que aún existen retos en infraestructura y servicios básicos que requieren atención para garantizar espacios adecuados para la comunidad estudiantil.