La venta de frituras, dulces y comida rápida en los alrededores de las escuelas representa un desafío para las políticas de alimentación saludable, pues las restricciones dentro de los planteles no eliminan automáticamente la oferta de estos productos en la vía pública.

Prohibida la venta de comida chatarra
En Toluca, el Bando Municipal 2026 prohíbe el comercio en vía pública a menos de 200 metros de las escuelas y la venta de alimentos y bebidas con alto contenido calórico y bajo nivel nutricional en ese mismo radio. La normativa contempla sanciones para quienes incumplan estas disposiciones; sin embargo, su existencia no demuestra por sí sola que se apliquen de manera efectiva.
Para marzo de 2026, la estrategia Vive saludable, vive feliz había valorado a 9.1 millones de estudiantes de 75 mil primarias públicas, según la SEP. En el Estado de México, el Consejo Escolar para el Bienestar cuenta con materiales como la guía Nutri Ideas para el bienestar de niñas y niños, mientras madres y padres pueden colaborar en la promoción de refrigerios saludables.
MÁS INFORMACIÓN: Escuelas cumplen casi un año sin comida chatarra ¿Funcionó la estrategia?
¿Qué hacen las escuela¿Qué hacen las escuelas?
En la primaria Gustavo Díaz Ordaz se enseña a los alumnos a elegir alimentos saludables y se incentiva a las familias a enviar refrigerios nutritivos; además, su tienda ofrece frutas, verduras y dulces sin sellos de advertencia. Sin embargo, personal del plantel señala que no puede intervenir ante los puestos callejeros, por lo que considera necesaria la coordinación con las autoridades municipales para fomentar estos hábitos también fuera de las aulas.
Garantizar una alimentación saludable para la niñez requiere que las medidas no se limiten al interior de las escuelas, sino que también alcancen los espacios públicos y los hogares, donde se forman y refuerzan los hábitos que acompañarán a los menores durante su crecimiento.