GUASAVE, SINALOA.- El sector acuícola de Sinaloa inició la temporada 2026 bajo un escenario adverso marcado por problemas de rentabilidad, reducción en la superficie sembrada y una fuerte presión en los precios del camarón.
Así lo dio a conocer Carlos Urías Espinoza, dirigente de la Confederación de Organizaciones Acuícolas del Estado de Sinaloa ( COADES ), quien advirtió que la actividad acuícola atraviesa una etapa crítica que ha obligado a muchos productores a replantear sus operaciones para este ciclo.
MENOS HECTÁREAS EN PRODUCCIÓN
De acuerdo con el líder acuícola, actualmente las granjas del estado reportan un avance de siembra superior al 60 por ciento. Sin embargo, la expectativa para este año es cerrar con alrededor de 55 mil hectáreas cultivadas, cifra inferior a las 60 mil hectáreas trabajadas durante 2025.
Aunque Sinaloa cuenta con un potencial cercano a las 70 mil hectáreas para esta actividad, explicó que las limitaciones financieras han frenado la expansión productiva y obligado a reducir planes de siembra.

BUENAS CONDICIONES EN LAS GRANJAS
Pese al ajuste en superficie, el panorama productivo no luce del todo negativo. Urías Espinoza señaló que las condiciones climáticas han favorecido el desarrollo del camarón sembrado en fechas tempranas.
Indicó que el invierno fue corto y las temperaturas actuales, ubicadas entre los 28 y 30 grados, han permitido un crecimiento estable, sin presencia relevante de enfermedades ni contratiempos sanitarios extraordinarios.
No obstante, consideró poco viable que este año pueda concretarse un segundo ciclo de producción, debido al difícil entorno económico que enfrentan las empresas del ramo.
EL MERCADO, EL PRINCIPAL PROBLEMA
El dirigente de COADES sostuvo que la mayor preocupación se encuentra en la comercialización, donde persiste una caída importante en los precios.
Explicó que la sobreoferta generada por el ingreso ilegal de producto, las importaciones provenientes de países de Centroamérica y el alto inventario almacenado en bodegas nacionales han provocado una fuerte presión sobre el mercado.
Como ejemplo, detalló que la talla 41-50, que en diciembre se vendía alrededor de 150 pesos, actualmente apenas alcanza los 125 pesos, e incluso se ubica por debajo de los valores registrados al inicio del año pasado.

INCERTIDUMBRE PARA EL RESTO DEL AÑO
Ante este panorama, productores sinaloenses mantienen cautela sobre el desarrollo del ciclo 2026, mientras buscan estrategias para sostener una actividad que representa una importante fuente de empleo y derrama económica en diversas regiones del estado.