El sector acuícola mexicano enfrenta una crisis severa en 2026 debido al ingreso masivo de camarón importado y de contrabando, principalmente de Ecuador, que supera las 20 mil toneladas anuales de manera irregular, afectando a más de 300 mil productores nacionales, quienes reportan pérdidas, cierre de unidades y riesgo de no sembrar en el presente ciclo productivo, advirtió Carlos Urías, presidente de la Confederación de Asociaciones Acuícolas del Estado de Sinaloa (COAADES).
Altos costos frente a competencia internacional
Entre los principales factores que encarecen la producción en México destacan la energía eléctrica y el diésel, cuyos precios duplican los que pagan productores en naciones como Ecuador, India, Honduras, Guatemala y China.
"Los costos de producción varían entre un 30 y 40 por ciento respecto a estos países, lo que ha fomentado el contrabando y estimulado las importaciones por sus precios más competitivos", explicó Urías.
Producción estancada y producto sin vender
En Sinaloa, uno de los principales estados productores, la situación refleja el impacto de esta crisis. Durante el ciclo anterior se superaron las 100 mil toneladas de producción; sin embargo, actualmente existen dificultades para comercializar el producto.
Se estima que al menos 10 mil toneladas permanecen almacenadas sin poder venderse.
Importaciones y contrabando en aumento.
De acuerdo con datos de COAADES, México registra más de 25 mil toneladas anuales de camarón importado de manera legal, mientras que el contrabando se estima entre 20 y 25 mil toneladas adicionales, principalmente de origen ecuatoriano.
Tan solo el año pasado, China importó cerca de 30 mil toneladas.
Costos de producción al alza
El incremento en los costos de producción continúa agravando la crisis. El precio del diésel supera los 28 pesos por litro, mientras que la electricidad sigue en aumento, ampliando la brecha de competitividad frente a otros países.
Impacto económico y social en Sinaloa
La acuicultura representa una actividad estratégica para Sinaloa, con una derrama económica superior a los 10 mil millones de pesos y la generación de más de 30 mil empleos, principalmente en zonas de alta marginación.
Cierre de unidades y baja siembra
Actualmente, solo el 35 por ciento de las unidades de producción están en funcionamiento. De las 900 existentes en el estado, apenas una tercera parte está sembrando, cuando en condiciones normales debería alcanzarse al menos el 80 por ciento.
Además, de las 70 mil hectáreas disponibles para cultivo, únicamente 30 mil se encuentran activas.
