Más de 70 docentes marcharon la noche de este lunes en Torreón para exigir mayor seguridad en los planteles educativos, tras los hechos violentos registrados en la Secundaria General 13 del ejido La Unión, donde murió la maestra Nedi Edith Nevarez. Durante la movilización, las y los profesores pidieron condiciones que permitan ejercer su trabajo sin temor y cuestionaron los protocolos de atención y seguridad vigentes en las escuelas.
Con consignas como "Que la escuela sea un lugar para aprender, no para tener miedo" y "Exigimos escuelas seguras", los docentes recorrieron la avenida Morelos desde la Fuente del Pensador, rumbo a la Plaza Mayor..
Las y los maestros recordaron a Nedi Edith Nevarez como una trabajadora de la educación que perdió la vida mientras desempeñaba sus funciones. Su muerte, señalaron, generó temor entre docentes y personal administrativo de otros planteles.
"Nos sentimos indefensos, pasa cualquier cosa y podemos perder nuestro trabajo y ahora hasta la vida", dijo la maestra Tania Sánchez durante la manifestación.

Docentes cuestionan atención y protocolos de seguridad
Durante la marcha, los profesores también plantearon preocupaciones relacionadas con la atención psicológica para quienes trabajan en las escuelas y con las medidas anunciadas por las autoridades después de los hechos ocurridos en La Unión.
Tania Sánchez señaló que la estrategia anunciada por el Gobierno federal para atender la situación representa, desde su perspectiva, una carga adicional de trabajo administrativo y no resuelve las necesidades emocionales de quienes integran las comunidades escolares.
"Nosotros no estamos preparados psicológicamente para atender un problema de un niño, de una crisis, de un padre de familia, de un compañero y como decimos a nosotros quién nos va a atender, no hay psicólogos en las escuelas", afirmó.
La maestra sostuvo que el personal educativo también requiere acompañamiento especializado para enfrentar situaciones de crisis dentro de los planteles.
Durante la movilización, Carlos Raigoso pidió que las autoridades sindicales y las instituciones responsables establezcan medidas concretas para atender las necesidades de docentes, estudiantes y familias.
"Necesitamos que nuestras autoridades sindicales y partes oficiales nos apoyen, no solamente den ese comunicado de estamos de luto, vamos a capacitarlo, no qué nos van a dar a nosotros maestro, padres de familia", expresó.
Los docentes también cuestionaron el funcionamiento de los protocolos escolares. Señalaron que, en algunos casos, las reglas existentes pueden generar consecuencias para los profesores cuando intentan intervenir ante conductas de los estudiantes.
"Hay una indiferencia por parte del gobierno y del sindicato, estamos desprotegidos, los protocolos están mas diseñados para sancionar al maestro que poner correctivos, no tenemos autoridad, en ese sentido el dejar de corregir al niño, les llamamos la atención y es más probable que nosotros seamos sancionados y perdamos el trabajo", señalaron.
Exigen condiciones de seguridad para continuar en las aulas
La marcha se realizó después de los hechos violentos registrados en la Secundaria General 13 del ejido La Unión, un episodio que generó preocupación dentro de las comunidades escolares de la región.
Para los docentes que participaron en la movilización, la exigencia central es contar con condiciones de seguridad y mecanismos claros de actuación ante situaciones de riesgo.
Las pancartas colocadas durante el recorrido concentraron parte de las demandas del personal educativo: que los planteles sean espacios destinados al aprendizaje y que existan garantías para quienes trabajan y estudian en ellos.
Además de las medidas de seguridad, los profesores plantearon la necesidad de contar con apoyo psicológico para atender crisis que involucren a estudiantes, madres y padres de familia o integrantes del propio personal escolar..
El reclamo ocurre mientras las comunidades educativas de Torreón mantienen la atención sobre las condiciones de seguridad de los planteles y las medidas que deberán implementarse después de los hechos ocurridos en La Unión.